Arquitectura bioclimática y sus implicaciones para Galápagos

En el living lab Galo Plaza Lasso de la isla Santa Cruz se aplicaron las estrategias bioclimáticas en base a la particularidad del territorio.
Por Natalia Corral, arquitecta del Proyecto Living Lab
El Proyecto Living Lab de edificación sostenible para Galápagos parte de la premisa de que debemos reencontrarnos y sensibilizarnos con las condiciones climáticas del lugar, ya que poniendo en práctica estas intenciones podemos mejorar nuestros sistemas constructivos y nuestra arquitectura para ser más consecuentes y responsables con el entorno natural de las islas. Para esto, es indispensable entender que las edificaciones son “cuerpos” que se ven afectadas por el clima, al igual que los humanos.
Pensemos en el momento previo a salir de casa para iniciar nuestra jornada laboral. Dependiendo de si amanece frío o caliente elegimos nuestra indumentaria. Incluso en otras partes del mundo donde existen las 4 estaciones, las personas guardan su ropa de invierno o de verano dependiendo de la época del año, porque saben que durante varios meses no la van a usar. Siguiendo con la analogía de nuestros cuerpos humanos, nosotros en un día cálido nos quitamos la ropa para estar más confortables y en un día un poco más ventoso o frío nos ponemos ropa, como aumentando capas a nuestra piel para que la misma se vuelva más resistente, impermeable, preparándonos para las inclemencias del clima. Estos ejemplos claramente nos indican que estamos conectados con las condiciones climáticas del lugar.
En este mismo sentido debemos pensar la arquitectura y las edificaciones. Estos cuerpos construidos sufren, de modo similar a lo que sucede con los seres humanos, el impacto del sol, del viento, de la lluvia, de la humedad, etc., todo les afecta. Es por esta razón, que, si no estamos sensibilizados y conectados al clima del lugar, al momento de diseñar y construir nuestros espacios en los que vamos a descansar, comer, trabajar, estudiar, etc., nuestras construcciones se verán afectadas; por ejemplo, presentarán pronto deterioros y su tiempo de conservación y utilidad se acortará considerablemente.
Así mismo, afectará la confortabilidad o el modo cómo aprovechamos y disfrutamos estos espacios. También, las edificaciones que no integran en su diseño las condiciones del entorno natural, pueden afectar el medio ambiente y nuestra propia economía. Pensemos, sobre esto último, que los espacios construidos que no consideran la luz natural o las corrientes de aire o, simplemente, no interactúan con las temperaturas fluctuantes del clima, propios del lugar, pueden elevar innecesariamente el consumo de energía eléctrica por el uso prolongado de aires acondicionados, ventiladores o focos de luz.
El Proyecto Living Lab nos invita a aplicar los conceptos de la bioclimática, que no es más que diseñar la ciudad y la arquitectura tomando en cuenta estas condiciones climáticas. Basadas en el diálogo y en la interpretación adecuada de las particularidades del territorio y el entorno natural, en el uso de materiales locales y la implementación de estrategias sencillas en nuestras construcciones, se puede mejorar notoriamente las condiciones de confort y habitabilidad y promover el ahorro energético.
Puede ver el video del primer LIVING LAB GALO PLAZA LASSO DEL CANTÓN SANTA CRUZ
Estrategias bioclimáticas
Las estrategias planteadas en la bioclimática son de dos tipos:
1) Las pasivas. Llevan este nombre, porque al ser implementadas en la construcción, no generan ningún tipo de consumo. Son estrategias que están incorporadas en el diseño arquitectónico.
2) Las activas. Incluyen la instalación de sistemas eléctricos o electrónicos que se enciendan y apaguen automáticamente dependiendo de la demanda. Esto supone la incorporación de artefactos eficientes que promuevan el ahorro energético.
Estrategias pasivas
Para las estrategias pasivas es indispensable saber los datos de las condiciones climáticas del lugar donde vamos a edificar, que, por medio de observaciones, registros y cálculos, organizados en diagramas y gráficos, nos permitan definir las estrategias constructivas más adecuadas para cada región, país o zona climática. De acuerdo a la información recabada y analizada, las estrategias bioclimáticas más importantes en las islas son dos:
Protegernos del sol
Protegernos del sol requiere que tengamos plena conciencia de por dónde sale el sol y por dónde se oculta. Es necesitamos considerar qué lugares reciben sol y cuáles no dentro de nuestras edificaciones y dependiendo de esto definiremos la estrategia constructiva, es decir, elegiremos nuestras pieles, nuestros envolventes en: techos, paredes y ventanas. Teniendo en cuenta esto, se recomienda en términos generales lo siguiente:

Persianas de madera delanteras para graduar la entrada de sol.
- Cerrar ventanas mal orientadas y abrir otras bien orientadas. En los lugares muy cálidos, la arquitectura necesita protegerse del sol evitando que este ingrese directamente, mientras que, en lugares muy fríos, la arquitectura necesita hacer ventanas hacia el este y el oeste para captar el sol.
- Colocar más elementos construidos, más “pieles”, que nos protejan del sol, por ejemplo, una pérgola, una celosía, un árbol, enlucir, pintar de colores que reflejan el sol, sin afectar a nuestros vecinos y al ecosistema.
- Cambiar los materiales de nuestros envolventes si estos transmiten mucho calor o frío; mejorar la composición de los materiales, promoviendo el aislamiento con capas de fibra vegetal, capas verdes, o reemplazándolos con materiales eficientes.
Aprovechar el viento
Para aprovechar el viento, debemos saber por dónde este sopla y como está diseñada la construcción, con el objetivo de lograr que ingrese en los espacios interiores y luego pueda salir para que ventile, enfríe y refresque los espacios. Esta estrategia se la conoce como ventilación cruzada. Para obtener estos beneficios, se recomienda:
- Abrir boquetes de ingreso de aire, por medio de nuevas ventanas, celosías de bloque, colocación de celosías en puertas en la parte superior o inferior, entre otras estrategias sencillas y prácticas que han sido utilizadas ancestralmente.
- Eliminar impedimentos para que el aire pase. Muchas veces nuestros propios muebles son los que impiden que pase el aire de un lugar a otro.
- Cambiar la geometría de la cubierta para promover que el aire caliente salga.
Descarga la infografía con las estrategias aplicadas en el Proyecto Living Lab
El reto para Galápagos
Finalmente quiero recordar que la bioclimática es un término que aparece a mediados del siglo pasado en Europa y se va popularizando en el mundo. [1] El enfoque que acompaña este concepto, nace, bajo mi criterio, como respuesta a la desconexión de los hacedores de arquitectura con los entornos y lugares donde diseñan y edifican sus creaciones y desde luego, por la ya en ese momento naciente crisis energética que pone en evidencia el modo como el diseño y el uso de materiales de las edificaciones influyen, en un porcentaje no menor, en esta crisis.
Debemos recordar que nuestros antepasados al vivir más conectados con sus respectivos entornos naturales y climáticos, cultivaron el diálogo con estos, es decir, con el sol, con la lluvia, con la temperatura, etc., de tal forma que la arquitectura vernácula es esencialmente confortable y eficientemente responsable. Un componente fundamental de esta arquitectura es, sin duda, el aprovechamiento de los materiales locales.
Recordemos que la arquitectura de Galápagos es construida y consolidada en un gran porcentaje por ecuatorianos provenientes de la Sierra centro del Ecuador continental. Como consecuencia de esto, no hay referencias de arquitectura vernácula de las islas y las pocas casas que existieron están destruidas en la actualidad. De lo poco que conocemos, estas casas estaban diseñadas bajo proporciones que fomentaban la ventilación de los espacios, eran largas y estrechas y contaban con galerías superiores y portales inferiores. Se construían principalmente con piedra y madera, materiales propios de la zona.
El reto de Galápagos con el Proyecto Living Lab y la creación de la ordenanza de edificaciones sostenibles por parte del gobierno local, es intervenir las edificaciones existentes (casas y edificios) con los criterios antes descritos. Por medio de la aplicación de estrategias fáciles de implementar, mejoraremos juntos la imagen urbana en las zonas habitadas de las islas, bajaremos el consumo de energía eléctrica, debido al desincentivo que habrá del aire acondicionado, mejoraremos las condiciones de luminosidad, por ende, ahorraremos en iluminación artificial y finalmente dejaremos de usar la electricidad para calentar el agua de nuestras casas, gracias al uso de paneles solares para esta finalidad. Logrando estas 3 reducciones haremos de nuestras islas un ejemplo de edificación sostenible para el mundo.
___________
[1] Se podría decir que Víctor Olgyay, arquitecto húngaro (1910-1970) promueve por medio de sus investigaciones, publicaciones y la creación de la carta bioclimática que es uno de los instrumentos más populares dentro de sus aportes.




