Editorial
América del Sur concentra el cuarenta por ciento de la biodiversidad del planeta. Las islas Galápagos mantienen sus ecosistemas y biodiversidad sin grandes alteraciones, demostrando procesos evolutivos en su singular fauna y flora, compuesta al menos en un treinta por ciento por especies endémicas originarias y únicas del lugar). Este fue el escenario donde agentes de la cooperación internacional, junto al Consejo de Gobierno de Galápagos, se atrevieron a experimentar en las edificaciones.
Ustedes se preguntarán ¿Por qué las edificaciones? ¿Qué tienen que ver con la conservación de la biodiversidad?, y es que a nivel global se estima que éstas son responsables de más del treinta por ciento de las emisiones de dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, uno de los responsables del calentamiento global, que pone en peligro la subsistencia de las especies y los ecosistemas tal y como los conocemos.
Las emisiones desde el sector edificación en parte se generan por la extracción y procesamiento de materias primas y el proceso de construcción como tal. Otras son producidas durante la fase de uso (operaciones), derivadas del consumo de energía para calefacción de agua, cocción o refrigeración de alimentos o climatización de espacios.
Dado que Galápagos es un ecosistema único en el mundo, la energía que sustenta las actividades humanas en las islas debería generarse con el menor impacto posible. Sin embargo, la realidad está lejos de ese ideal. El 91% de la electricidad en Galápagos se genera a partir de la combustión de diésel un combustible fósil altamente contaminante. Además, este debe ser transportado desde el Ecuador continental, recorriendo aproximadamente 900 kilómetros, lo que aumenta aún más su impacto ambiental.
El 40% de la energía eléctrica generada en las islas es consumida por el sector residencial y dentro de este, uno de los principales usos finales, es la refrigeración de los espacios de las viviendas a partir del uso de dispositivos de aire acondicionado.
Frente a este panorama, entre 2021 y 2024, el proyecto Living Lab de Edificación Sostenible buscó fomentar prácticas sostenibles en la construcción en Galápagos, con el objetivo de reducir el consumo energético y las emisiones locales de gases de efecto invernadero. Además, el enfoque integral del proyecto apuntó a mejorar la calidad de vida de los habitantes mediante el uso de estrategias de diseño pasivo que garantizan el confort térmico, demostrando que consumir menos energía no tiene que traducirse en menor comodidad.
El proyecto promovió la renovación de edificaciones existentes, creando ejemplos locales, medibles y replicables. Asimismo, se generaron incentivos para estimular intervenciones arquitectónicas similares a través de herramientas de política pública, se fomentaron emprendimientos locales para la producción de materiales de construcción, y se buscó replicar esta experiencia en otras islas de la región.
Este ambicioso reto-experimento ha concluido. En este boletín, te presentamos los detalles de las iniciativas implementadas, los resultados alcanzados y, lo más importante, las lecciones aprendidas. Después de todo, los laboratorios son espacios para descubrir oportunidades de mejora y crear mejores puntos de partida que nos permitan seguir avanzando. Y, en este caso, avanzar significa retroceder en el consumo de energía, en el uso de recursos y en la emisión de gases de efecto invernadero desde las edificaciones.
Liderazgo del CGREG en el Proyecto Living Lab de Edificación Sostenible
En la actualidad, los esfuerzos por mitigar y adaptarse al cambio climático son más urgentes que nunca. Las regiones insulares, como las islas Galápagos, enfrentan desafíos únicos debido a su vulnerabilidad ambiental y aislamiento geográfico. En este contexto, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos (CGREG) asumió un rol de liderazgo crucial en la implementación de soluciones innovadoras y sostenibles, como es el caso del proyecto Living Lab de Edificación Sostenible.
Este proyecto, desarrollado en cooperación con la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y la empresa Mentefactura Cía. Ltda., permitió transformar las prácticas de construcción en Galápagos hacia modelos más sostenibles y resilientes. Desde su inicio en mayo de 2021, el CGREG ha demostrado ser un actor clave para articular los esfuerzos institucionales en el territorio, liderando la ejecución del proyecto y facilitando la creación de sinergias entre los actores locales, nacionales e internacionales.
El Consejo de Gobierno de Galápagos ha sido la institución que ha permitido el avance exitoso del Proyecto Living Lab de Edificación Sostenible, no solo desde una perspectiva técnica, sino también como un espacio de encuentro para múltiples actores. A lo largo del proyecto, se han implementado estrategias de gobernanza que involucran a actores locales, como los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) cantonales, instituciones educativas y actores de la cadena de construcción local.
A través del Comité Técnico del Proyecto, el CGREG ha participado activamente y ha sido una de las principales herramientas para asegurar que el proyecto se alinee con las políticas públicas locales y responda a las necesidades del territorio. Estas instancias de gobernanza no solo han permitido realizar un seguimiento efectivo de los avances técnicos y financieros, sino que también han sido espacios para la toma de decisiones estratégicas que garantizan la sostenibilidad a largo plazo de las acciones emprendidas.
El impacto del proyecto se ha materializado en la rehabilitación de infraestructuras clave en el archipiélago, como la Escuela Galo Plaza Lasso en Santa Cruz, una vivienda en San Cristóbal y un hotel en Isabela. Estas intervenciones han demostrado la viabilidad de implementar estándares de construcción sostenible en un contexto insular, logrando reducciones significativas en el consumo de energía y la mejora del confort térmico. El éxito del Proyecto Living Lab de Edificación Sostenible es solo el comienzo; el reto ahora es garantizar la institucionalización de las políticas de edificación sostenible a nivel local y nacional.
Además, la participación del CGREG ha sido esencial para garantizar que los resultados de este proyecto no se queden en el ámbito local, sino que tengan una proyección regional. En este sentido, el evento Urban Thinker Campus, organizado en marzo de 2024 con la presencia de autoridades internacionales, sirvió como plataforma para mostrar los logros del proyecto a representantes de otros territorios insulares de América Latina y el Caribe.
En definitiva, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos ha demostrado ser un actor clave para el éxito del proyecto «Living Lab de Edificación Sostenible», liderando con compromiso la transformación de las prácticas de construcción en las islas. Su rol como articulador institucional y su capacidad para coordinar esfuerzos a nivel local e internacional serán determinantes para asegurar que los beneficios de este proyecto se mantengan en el tiempo y sirvan de modelo para otras regiones vulnerables al cambio climático.




